DyC 20:17-18

 


17 Por estas cosas sabemos que hay un Dios en el cielo, infinito y eterno, de eternidad en eternidad el mismo Dios inmutable, el organizador de los cielos y de la tierra, y de todo cuanto en ellos hay;

18 y que creó al hombre, varón y hembra, según su propia imagen, y a su propia semejanza él los creó;

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1 Juan 3:1-3

 1 


1 ¡Mirad cuán gran amor nos ha dado el Padre para que seamos llamados hijos de Dios! Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.

2 Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él aparezca, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él se purifica, así como él es puro.

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Salmos 82:6

 


6 Yo dije: Vosotros sois dioses,

y todos vosotros hijos del Altísimo.



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DyC 88:7-13,

 


7 la cual verdad brilla. Esta es la luz de Cristo. Como también él está en el sol, y es la luz del sol, y el poder por el cual fue hecho.

8 Como también está en la luna, y es la luz de la luna, y el poder por el cual fue hecha;

9 como también la luz de las estrellas, y el poder por el cual fueron hechas.

10 Y la tierra también, y el poder de ella, sí, la tierra sobre la cual estáis.

11 Y la luz que brilla, que os alumbra, viene por medio de aquel que ilumina vuestros ojos, y es la misma luz que vivifica vuestro entendimiento,

12 la cual procede de la presencia de Dios para llenar la inmensidad del espacio,

13 la luz que existe en todas las cosas, que da vida a todas las cosas, que es la ley por la cual se gobiernan todas las cosas, sí, el poder de Dios que se sienta sobre su trono, que existe en el seno de la eternidad, que está en medio de todas las cosas.


41 Él comprende todas las cosas, y todas las cosas están delante de él, y todas las cosas están alrededor de él; y él está sobre todas las cosas, y en todas las cosas, y por en medio de todas las cosas, y circunda todas las cosas; y todas las cosas son por él, y de él, sí, Dios, para siempre jamás.

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Salmos 139:7-12

 


7 ¿Adónde me iré de tu espíritu?

¿Y adónde huiré de tu presencia?


8 Si subo a los cielos, allí estás tú;

y si en el Seol hago mi lecho, he aquí, allí estás tú.


9 Si tomo las alas del alba

y habito en el extremo del mar,


10 aun allí me guiará tu mano

y me asirá tu diestra.


11 Si digo: Ciertamente las tinieblas me encubrirán,

aun la noche resplandecerá alrededor de mí.


12 Aun las tinieblas no encubren de ti,

y la noche resplandece como el día;

lo mismo te son las tinieblas que la luz.

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2 Nefi 2:24

 


24 Pero he aquí, todas las cosas han sido hechas según la sabiduría de aquel que todo lo sabe.

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Mateo 6:8

 


8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos, porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis.

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DyC 19:1-3

 


1 Yo soy el Alfa y la Omega, Cristo el Señor; sí, soy él, el principio y el fin, el Redentor del mundo.

2 Habiendo ejecutado y cumplido la voluntad de aquel de quien soy, a saber, el Padre, tocante a mí —habiéndolo hecho para sujetar a mí todas las cosas—

3 reteniendo todo poder, aun el de destruir a Satanás y sus obras al fin del mundo, y el último gran día del juicio que pronunciaré sobre los habitantes del mundo, juzgando a cada hombre de acuerdo con sus obras y las cosas que haya hecho.

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Alma 26:35

 


35 Ahora bien, ¿no tenemos razón para regocijarnos? Sí, os digo que desde el principio del mundo no ha habido hombres que tuviesen tan grande razón para regocijarse como nosotros la tenemos; sí, y mi gozo se desborda, hasta el grado de gloriarme en mi Dios; porque él tiene todo poder, toda sabiduría y todo entendimiento; él comprende todas las cosas, y es un Ser misericordioso, aun hasta la salvación, para con aquellos que quieran arrepentirse y creer en su nombre.

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Genesis 18:14

 


14 ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo.

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Hebreos 12:9

 


9 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban y los reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?

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Efesios 4:6

 


6 un Dios y Padre de todos, quien está sobre todos, y por todos y en todos vosotros.

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Mateo 6:9

 


9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

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Malaquías 2:10

 


10 ¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué actuamos pérfidamente, cada uno con su hermano, profanando el convenio de nuestros padres?

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Núm. 16:22; 27:16

 


16:22

Y ellos se postraron sobre sus rostros y dijeron: Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un solo hombre el que pecó, y te enojarás contra toda la congregación?

27:16

Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un hombre sobre la congregación,

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3 Nefi 11:27,36

 


27 Y según esta manera bautizaréis en mi nombre, porque he aquí, de cierto os digo que el Padre, y el Hijo, y el Espíritu Santo son uno; y yo soy en el Padre, y el Padre en mí, y el Padre y yo somos uno.

36 Y así dará el Padre testimonio de mí, y el Espíritu Santo le dará testimonio del Padre y de mí, porque el Padre, y yo, y el Espíritu Santo somos uno.




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2 Nefi 31:21

 


21 Y ahora bien, amados hermanos míos, esta es la senda; y no hay otro camino, ni nombre dado debajo del cielo por el cual el hombre pueda salvarse en el reino de Dios. Y ahora bien, he aquí, esta es la doctrina de Cristo, y la única y verdadera doctrina del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, que son un Dios, sin fin. Amén.

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Juan 17:21-23

 


21 para que todos sean uno, como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.

22 Y la gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.

23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfeccionados en uno, para que el mundo conozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos, como también a mí me has amado.

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Trinidad



Integran la Trinidad tres personajes distintos: Dios el Eterno Padre, Su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo. Creemos en cada uno de Ellos (AdeF 1:1). Según la revelación de los últimos días, aprendemos que el Padre y el Hijo tienen cuerpos tangibles de carne y huesos, mientras que el Espíritu Santo es un personaje de espíritu sin carne ni huesos (DyC 130:22–23). Estos tres personajes son uno en perfecta unidad y armonía de propósito y doctrina (Juan 17:21–23; 2 Ne. 31:21; 3 Ne. 11:27, 36).


Dios el Padre
Por lo general, es al Padre, o sea, a Elohim, a quien se hace referencia con el título de Dios. Se le llama Padre porque es el padre de nuestros espíritus (Núm. 16:22; 27:16; Mal. 2:10; Mateo 6:9; Efe. 4:6; Heb. 12:9). Dios el Padre es el gobernante supremo del universo; es omnipotente (Gén. 18:14; Alma 26:35; DyC 19:1–3), omnisciente (Mateo 6:8; 2 Ne. 2:24) y omnipresente por medio de Su Espíritu (Sal. 139:7–12; DyC 88:7–13, 41). El hombre guarda una relación especial con Dios que lo distingue de todas las demás criaturas creadas: los hombres y las mujeres son hijos espirituales de Dios (Sal. 82:6; 1 Juan 3:1–3; DyC 20:17–18).

Tenemos registro de pocas ocasiones en que Dios el Padre se haya aparecido al hombre o haya hablado con él. En las Escrituras se nos dice que Él habló con Adán y Eva (Moisés 4:14–31) y que en varias ocasiones presentó a Jesucristo (Mateo 3:17; 17:5; Juan 12:28–29; 3 Ne. 11:3–7). Se apareció a Esteban (Hech. 7:55–56), a José Smith (JS—H 1:17) y posteriormente a José Smith y a Sidney Rigdon (DyC 76:20, 23). A los que aman a Dios y se purifican ante Él, Dios les concede a veces el privilegio de verlo y saber por sí mismos que Él es Dios (Mateo 5:8; 3 Ne. 12:8; DyC 76:116–118; 93:1).

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Mar. 15:34.

Estos hombres son siervos del más alto Dios, Hech. 16:17.

Linaje de Dios somos, Hech. 17:28–29.

Ofrecerás tus sacramentos al Altísimo, DyC 59:10–12.

Enoc vio los espíritus que Dios había creado, Moisés 6:36.

Su nombre es Hombre de Santidad, Moisés 6:57.


Dios el Hijo
El Dios que se conoce como Jehová es el Hijo Jesucristo (Isa. 12:2; 43:11; 49:26; 1 Cor. 10:1–4; 1 Tim. 1:1; Apoc. 1:8; 2 Ne. 22:2), quien actúa bajo la dirección del Padre y está en completa armonía con Él. Todos los seres humanos son sus hermanos y hermanas, dado que Él es el mayor de los hijos espirituales de Elohim. Algunos pasajes de las Escrituras se refieren a Él con el vocablo Dios, por ejemplo, en las Escrituras dice que “Creó Dios los cielos y la tierra” (Gén. 1:1), pero en realidad, el Creador fue Jesús, bajo la dirección de Dios el Padre (Juan 1:1–3, 10, 14; Heb. 1:1–2).

Para Dios no hay cosa difícil, Gén. 18:14.

Jehová se identifica a sí mismo como Yo Soy, Éx. 3:13–16.

Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve, Isa. 43:11 (Isa. 45:21).

Yo soy la luz del mundo, Juan 8:12.

Antes que Abraham fuese, yo soy, Juan 8:58.

El Señor ministrará entre los hombres en un tabernáculo de barro, Mos. 3:5–10.

Abinadí explicó por qué Cristo es el Padre así como el Hijo, Mos. 15:1–4 (Éter 3:14).

El Señor se apareció al hermano de Jared, Éter 3.

Escucha las palabras de Cristo, tu Señor y tu Dios, Moro. 8:8.

Jehová es el Juez Eterno de vivos y muertos, Moro. 10:34.

José Smith y Sidney Rigdon vieron a Jesucristo, DyC 76:20, 23.

El Señor Jehová se apareció en el Templo de Kirtland, DyC 110:1–4.

Jehová habló a Abraham, Abr. 1:16–19.

Jesús se apareció a José Smith, JS—H 1:17.


Dios el Espíritu Santo
El Espíritu Santo también es un Dios y se le llama el Santo Espíritu, el Espíritu y el Espíritu de Dios, entre otros nombres y títulos similares. Con la ayuda del Espíritu Santo, el hombre puede conocer la voluntad de Dios el Padre y saber que Jesús es el Cristo (1 Cor. 12:3).

El Espíritu Santo os enseñará lo que debáis decir, Lucas 12:12.

El Espíritu Santo es el Consolador, Juan 14:26 (Juan 16:7–15).

Jesús dio mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles, Hech. 1:2.

El Espíritu Santo es testigo de Dios y de Cristo, Hech. 5:29–32 (1 Cor. 12:3).

Nos atestigua el Espíritu Santo, Heb. 10:10–17.

Por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas, Moro. 10:5.

El Espíritu Santo es el espíritu de revelación, DyC 8:2–3 (DyC 68:4).
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Moisés 1:12-20



 12 Y aconteció que cuando Moisés hubo pronunciado estas palabras, he aquí, Satanás vino para tentarlo, diciendo: Moisés, hijo de hombre, adórame.

13 Y sucedió que Moisés miró a Satanás, y le dijo: ¿Quién eres tú? Porque, he aquí, yo soy un hijo de Dios, a semejanza de su Unigénito. ¿Y dónde está tu gloria, para que te adore?

14 Porque he aquí, no hubiera podido ver a Dios, a menos que su gloria me hubiera cubierto y hubiera sido transfigurado ante él. Pero yo puedo verte a ti según el hombre natural. ¿No es verdad esto?

15 Bendito sea el nombre de mi Dios, porque su Espíritu no se ha apartado de mí por completo, y por otra parte, ¿dónde está tu gloria?, porque para mí es tinieblas. Y puedo discernir entre tú y Dios; pues él me dijo: Adora a Dios, porque a él solamente servirás.

16 Vete de aquí, Satanás; no me engañes; porque Dios me dijo: Eres a semejanza de mi Unigénito.

17 Y también me dio mandamientos cuando me habló desde la zarza que ardía, diciendo: Invoca a Dios en el nombre de mi Unigénito y adórame.

18 Y añadió Moisés: No cesaré de clamar a Dios; tengo otras cosas que preguntarle: porque su gloria ha estado sobre mí; por tanto, puedo discernir entre tú y él. Retírate de aquí, Satanás.

19 Y cuando Moisés hubo pronunciado estas palabras, Satanás gritó en alta voz y bramó sobre la tierra, y mandó y dijo: Yo soy el Unigénito, adórame a mí.

20 Y aconteció que Moisés empezó a temer grandemente; y al comenzar a temer, vio la amargura del infierno. No obstante, clamando a Dios, recibió fuerza, y mandó, diciendo: Retírate de mí, Satanás, porque solamente a este único Dios adoraré, el cual es el Dios de gloria.

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